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Opinión: Los protagonistas planos

De : DaNIEL PADRON


Hola mis queridos querubines (permitan que me dirija a ustedes con este particular adjetivo ya que siempre me ha parecido encantador) hoy me gustaría comenzar con una pequeña pregunta:

 ¿Los prefieren planos o redondos?

Y no me refiero a los senos (pero si lo pensaste deberíamos tener una apasionante discusión en los comentarios), me refiero a los personajes, mi querido querubín. Verán hace algún tiempo cuando revisaba internet una de las críticas más comunes al anime eran los “personajes planos” y la necesidad de más “personajes redondos”.  Dícese de los personajes planos aquellos que pueden ser definidos con una frase, una palabra o unas pocas características. Normalmente son  los villanos de la historia, son gente que es mala simplemente porque sí, no hay un gran misterio detrás de ello y en ningún momento de su vida se han cuestionado la responsabilidad moral de sus actos porque… “Son malos”, ¿Ven? Simple.

¿Ser un respetable líder de gimnasio? !Jamas!

En contraste, los personajes redondos están hechos con más detalles, tienen historias dentro de sus historias, motivos que los han llevado a ser las personas que son hoy en día, construyendo niveles enteros de personalidad en los que albergan miedos, alegrías, virtudes y defectos. Todo eso hace que el personaje se sienta vivo e independiente de la historia que te está pasando en ese momento, como una persona viva, lo que nos ayuda a empatizar con el personaje haciendo que nos caiga mejor o peor dependiendo del caso.

Sin embargo crear un montón de personajes redondos es algo que requiere cierta cantidad de trabajo, el trabajo lleva tiempo y el tiempo es dinero.

Con esto en mente las productoras de anime prefieren gastar dos minutos en la creación de un personaje plano que gastar dos semanas en la creación de un personaje redondo. La industria del anime está plagada de personajes planos (sí, triste lo se) que simplemente son “la amiga de la infancia” “ el protagonista badass” “la chica fuerte” “el mejor amigo del protagonista” “el chico muy malo”. Personajes necesarios pero que pueden volverse repetitivos e incluso aburridos. 

Ahora sí, regresando a tu respuesta,  seguro has optado por la opción 2, ¿verdad? Los prefieres redondos… (Si no te dio gracia disculpa por eso). hace algún tiempo atrás yo hubiese estado de acuerdo contigo, sin embargo, pasó algo:

Vi Kiss Note.


Sé que el nombre del anime es Renai Boukun, pero si ves el primer episodio siempre le dirás Kiss Note, créeme. Regresando al tema, las series de anime siempre han sido criticadas por sus personajes planos, una crítica merecida en unos casos y una vil mentira en otros.

El protagonista de Kiss Note (Seiji) es… un cliché, es un personaje plano cuya característica única y principal es que “es un buen tipo” una persona común y corriente al extremo, pero de verdad extremadamente simple no tiene: pasatiempos, aficiones, metas en la vida, oscuros secretos y hasta el momento ningún pasado trágico que lo llevara a ser tan buena persona. Seiji es simple, pero tan simple que puede llegar a ser inútil (lo siento Seiji, pero es la verdad). De hecho la historia nos deja tan en claro la simpleza del protagonista que nos identificamos con él sin necesidad de contarnos una emotiva historia o explicarnos su anhelado sueño. Nuestro protagonista es simplemente alguien normal como tú, como yo o como el chico ese con el que compartes el asiento en el autobús, no ese raro con abrigo y mirada sospechosa si no el otro más normalito.

Las cosas que tiene que soportar la gente pobre.

Esto de alguna forma juega en su contra pues todos los personajes que lo rodean son increíblemente profundos (bueno… son pequeñas variables de algunos clichés clásicos pero se sienten profundos chicos) con una compleja red de emociones, pasatiempos, habilidades y pensamientos que pueden llegar a contradecirse sin llegar a ser ilógico, todo en un paquete de 12 capítulos (tampoco esperen tanto). Por esto observando el desarrollo de la historia un oscuro pensamiento surgió en mi mente: 


¿Si elimináramos al protagonista la historia sería mejor? 


En teoría la respuesta sería un rotundo “SÍ” después de todo nuestro querido protagonista más plano que una tabla no parece ser útil, pero he de admitir que la gracia de la serie se perdería un poco. Aunque sea un inútil sigue siendo el protagonista y he de admitir que cumple muy bien su trabajo de mover la historia o de reaccionar de forma cómica cuando la historia se mueve porque lo único que necesita es, irónicamente, “quedarse allí y verse bonito” para que las cosas sucedan. Entonces quizás la solución es simple: ¿Y si nuestro Seiji fuera un protagonista mucho más profundo, completamente redondo?… La verdad es que no me molestaría si en algún momento eso pasara, pero tampoco me molestaría que eso no pasara. 

¿Me contradigo? 
Todo el tiempo, mi querido querubín por eso escribo en este blog para que quede registrado. Verás, Seiji no es un personaje plano porque al autor del manga le diera flojera desarrollar a este personaje (o al menos espero que no fuera el caso), Seiji es un personaje plano porque de esta manera funciona mejor para la historia por varios motivos. Para comenzar Seiji es una página en blanco para que sea fácil identificarnos con él e incluso soñar con que somos él, meternos a nosotros mismo en la historia y fantasear con estar rodeados de hermosas mujeres profundamente enamoradas de nuestra persona, ya saben “el sueño”. Sin embargo, una vez que nos identificamos con Seiji nos damos cuentas que su página no está completamente en blanco pues su personalidad se puede resumir en una frase “es un buen chico” tiene una ligera cantidad de virtudes es amable, valiente y honesto.

Mira que cara mas honesta

Antes de que los menciones... lo sé, esas cualidades son bastante cliché, pero seamos sinceros son cualidades que a todos nos gustaría tener en la vida real (o que alguien más tuviera en la vida real) y al identificarnos con Seiji de alguna manera subconsciente te das cuenta que tú también puedes ser como él, te inspiras a ser un poco más amable, valiente y honesto. Pero no solo esto, ¿recuerdas que te comente que los personajes que rodean al protagonista eran mucho más redondos y están mucho más desarrollados? Pues esto se acentúa cuando nuestro protagonista está cerca. Es decir, que nuestro personaje plano hace que nuestros personajes redondos resalten mucho más, justo como la sal. 

Para ponerles un ejemplo: Varios de los personajes son muy violentos y eso no es algo raro dentro de un anime pero no es hasta que aparece Seiji, un chico muy tranquilo, que la violencia de los personajes destaca, por otro lado tenemos también el típico grupo de amigas que son muy torpes y como esta es una serie cómica sus tonterías pueden pasar como algo ordinario hasta que llega Seiji, que es un tipo medianamente sensato, haciendo destacar la falta de sentido de sus acciones. 

Es verdad Yuzu no tienes sentido

Porque es muy sencillo cuando ves ficción es fácil olvidarte de lo exagerada que son las actitudes de los personajes y en cierto sentido eso es algo bueno, pero cuando quieres hacer comedia a un nivel absurdo es mejor tener un ancla que te recuerde lo irreal que es la situación.

Con esto en mente, hay que destacar que los personajes planos no son necesariamente malos. La verdad es que he visto Kiss Note (sí, le diré así) y me he divertido, ha sido muy gracioso, cada una de las heroínas me ha encantado, me he enojado con su protagonista, pero también le he terminado agarrando cariño. La historia funciona y al final de cuentas:

¿No es esa la idea?


Aun así esta no es más que la humilde opinión de este servidor ;)

Reseña: Boku no Hero Academia

De : Wilburg

Desde la explosión de Dragon Ball como fenómeno mundial, el shonen de peleas se volvió el “género” representante del anime. Nosotros, fanáticos de este medio, sabemos que tiene mucho más que ofrecer que simplemente shonen de peleas; sin embargo, le puedes preguntar a cualquier persona que no conozca mucho dibujitos japoneses, cuál es su anime favorito, y en 3 de cada 4 casos te dirán Dragon Ball, Pokémon, Naruto, One Piece, etc. Por lo tanto, es un género importante para el medio, y necesitamos series innovadoras y bien hechas para que representen al anime cada generación. En mi generación, estaban “Los tres grandes”, es decir, Naruto, Bleach y One Piece. Dos de los tres mencionados ya terminaron, y por un tiempo vivimos en una especie de limbo donde se notaba la falta de representantes del género más allá de One Piece. En esta ocasión quiero hablar y revisar la serie que yo creo va a ser una de las grandes durante los próximos años: Boku no Hero Academia.

SOBRE PERSONAJES ESTEREOTÍPICOS Y CÓMO BOKU NO HERO ACADEMIA LOS PERFECCIONA

Una de las principales razones por las que Boku no Hero Academia es tan amada actualmente son sus personajes. En un principio podríamos agruparlos a la mayoría dentro de un estereotipo de los shonen: está el protagonista inútil pero con mucha voluntad (Midoriya), el rival que se acerca peligrosamente a ser un villano (Bakugo), el amigo de personalidad extraña pero corazón puro (Iida), la amiga tierna que probablemente tenga sentimientos amorosos por el protagonista (Uraraka), y el estudiante genio un poco misterioso (Todoroki), entre muchos más. De hecho, si usamos estas exactas descripciones, podemos asociarlas a personajes de Naruto. Representarían a Naruto, Sasuke, Lee, Hinata y Neji respectivamente. Ahora, los estereotipos no son algo malo. Hace que los personajes sean fáciles de reconocer y entender en muy poco tiempo. En este aspecto la primera temporada hace muy bien su trabajo. Tiene una introducción de personajes impecable donde conocemos a rasgos generales el rol que jugará cada uno en la historia

En los primeros segundos de la serie, conocemos a un Deku asustado que de todas maneras intenta proteger a los demás. Algo muy importante para la identidad de su personaje. Vuelve a luchar asustado en el episodio 7.

Por otro lado, la segunda temporada se encarga de agregar profundidad a estos personajes. Coge al estereotípico grupo que presentó en la primera temporada, y le va dando forma para tener personajes secundarios con personalidades únicas y originales. Quizá los mejores ejemplos para entender esto sean Iida y Uraraka. En esta temporada vemos que ellos tienen motivaciones propias y también quieren sobresalir. Quieren ser héroes tanto como el protagonista; no quieren ser sólo "los amigos del prota".

El único personaje con el que tengo un pequeño problema es Katsuki Bakugo, porque tiene un desarrollo interrumpido. Desde el capítulo 2 de la primera temporada, vemos que introducen un arco de personaje en el que va, poco a poco, reconociendo que no es el mejor, y que si quiere ser el mejor debe ganarlo. Lo vemos cuando Deku lo salva del señor lodo, para luego aumentar su frustración cuando descubre que el mismo tiene un kosei. Continúa en el examen de héroes contra villanos, donde se ve superado por sus compañeros de clase. De hecho, el capítulo 8 se llama "línea de partida de Bakugo"; este es el episodio en que ve a Todoroki en acción. El nombre nos hace pensar que será un momento clave en el personaje, y la dirección refuerza esta idea cortando constantemente a planos reacción de él, para mostrar su frustración. Así llegamos a la batalla con la Liga de Villanos, donde se vuelve a ver superado por Deku. Pasamos a la segunda temporada y llega el arco de torneo, que es el clímax del desarrollo de su personaje. En este, la dirección comienza a dar la idea de un personaje cambiado, que está viendo las batallas con una perspectiva más analítica, y que pelea de una forma más meticulosa. El punto más importante de este momento es su pelea con Uraraka, la cual se toma completamente en serio, y en la que lleva al límite su cuerpo. Pasó de ser un personaje iracundo y ciego a ser alguien un poco más centrado y maduro, aunque igual de egocéntrico. Es un desarrollo magnífico.


¿Cómo dices? ¿Que cual es el problema entonces? Pues que el autor lanza ese desarrollo a la basura. Al llegar a los entrenamientos con los profesionales, decide mandar a Bakugo con un profesional inútil que no le enseña nada, y hace que se frustre a niveles extremos al ver que Deku sí aprendió y mejoró en la semana de entrenamiento, mientras él perdía el tiempo. Dentro del mundo de la serie, tiene sentido que Bakugo tenga esa reacción, y llegue a estar en un estado de ira e inmadurez mayor que antes del desarrollo que vimos en el párrafo anterior. Lo entiendo. Pero se desperdicia uno de los mejores desarrollos que he visto en un personaje. En vez de consolidar los cambios y hacer madurar a Bakugo, prefieren inutilizarlo por unos 10 episodios porque necesitan que mantenga su odio/rivalidad extrema hacia Deku.

SOBRE  HISTORIA, ESTRUCTURA, Y POR QUÉ BOKU NO HERO ACADEMIA ES TAN DIVERTIDA

Es una serie muy densa y con mucho contenido. En otras palabras, pasan muchas cosas en muy poco tiempo. Tan sólo en los dos primeros capítulos vemos un arco completo en el personaje de Deku y su mentalidad. Lo vemos pasar de ser un mukosei con esperanzas a ser héroe, a ser un mukosei destruido y deprimido sin esperanzas de ser héroe, para luego ser un mukosei con la posibilidad de tener un kosei y convertirse en un héroe. Ahí está, un arco completo de personaje en sólo dos episodios. También podríamos decir que el arco acaba cuando consigue los poderes, al tercer episodio, pero ahí estaríamos hablando de un arco narrativo, a nivel de historia, y no del arco psicológico de Deku. Si hablamos de arcos narrativos, podemos encontrar cuatro muy fácilmente reconocibles en la primera temporada:
-Deku recibiendo su kosei (1-3)
-Arco del examen de ingreso (3-4)
-Arco de examen héroes contra villanos (5-8)
-Arco de la Liga de Villanos (9-13)


Podemos ver que no hay descanso. Saltamos de un arco a otro y siempre está pasando algo. Por eso la primera temporada es tan fácil de ver. Además, al hablar de la primera temporada, también debemos hablar de estructura. Esta tiene una estructura de tres actos muy sólida, por lo que funciona muy bien como una temporada independiente, ya que tiene una historia cerrada (no confundir con una historia completa). Si evaluamos la historia de la primera temporada tendría una estructura así:

-Primer acto (1-3): Presentación de los personajes principales y desarrollo de la premisa. Aquí conocemos rasgos claves de la personalidad de Deku y se sientan las bases para el resto de la serie.
-Segundo acto (4-8): Desarrollo dentro de UA. Deku comienza a experimentar lo que es tener un kosei y se presentan personajes secundarios importantes para el futuro de la obra.
-Tercer acto (9-13): Batalla con la Liga de Villanos. Como bien lo expresa el título del capítulo 10, este es el "encuentro con lo desconocido". Aquí Deku descubre que el mundo de los profesionales es mucho más duro y peligroso de los que pensaba, y entiende que aún le falta mucho para poder igualar a los héroes que admira. En este acto, además, se deja claro un conflicto y un objetivo para futuras temporadas, el cual es aprender a controlar One For All y vencer a la Liga de Villanos.


Aquí podemos encontrar problemas en la segunda temporada. En esta, se alejan un poco de la idea de comprimir tanto contenido y desarrollo en los episodios. Incluso con una mayor duración, esta vez sólo encontramos 3 arcos, de mayor extensión que los arcos de la primera temporada. Estos son:
-Arco del torneo (1-12)
-Arco de entrenamiento/arco de Stain (11-18)
-Arco de exámenes estudiantes contra profesores (21-24)

Como vemos, sólo el primer arco toma casi la mitad de la temporada, abarcando un cour completo. Luego el segundo abarca otro tercio de la temporada, dejando poco tiempo para el desarrollo de un último arco. Esto hace que la temporada pierda fuerza acercándose al final. Además, al haber tanta diferencia en la cantidad de capítulos que abarca cada arco, se hace mucho más difícil tener una estructura decente. Y eso es algo que le pasó factura a la temporada. No hay un desarrollo claro y lineal en la historia ni en ningún personaje. En vez de parecer una historia de 25 capítulos cerrada y sólida, cada arco de la temporada parecen episodios independientes unos de otros.


Otro punto a destacar de la temporada son los episodios sin contenido. ¿Ven ese espacio de tres episodios entre el segundo y tercer arco? Esos son los episodios que llamaremos "de transición". Un episodio de transición es aquel que la serie utiliza para pasar de una historia a otra, dando un descanso del arco anterior y sentando las bases para el siguiente. El problema con estos episodios es que suelen estar vacíos. En ocasiones los utilizan para dar información nueva, pero no hay un desarrollo verdadero de los acontecimientos ni los personajes. Y la segunda temporada de Boku no Hero Academia abusa de esta clase de episodios. Estos son el capítulo 6, 13, 18 y 19. Sí, capítulo 6. Llegan al punto de hacer un "episodio de transición" en medio de un arco en desarrollo. -No incluyo aquí el capítulo 20 ya que, aunque este no constituya parte de un arco, presenta desarrollo en All Might y Bakugo-.

Ahora, ¿Es peor la segunda temporada por esto? Si bien es cierto que podemos encontrar menos contenido y una peor estructura, y hasta se podría decir que la historia avanza lento, debemos tener en cuenta que esta temporada también juega con elementos que no están presentes en la primera. Por ejemplo, en esta exploramos temas socioculturales más complejos, como la hipocresía de una sociedad donde el ideal del héroe se ha visto corrompido; también podemos ver las repercusiones que tienen los actos y la filosofía de Stain sobre la sociedad. Además, como ya se dijo, esta temporada trabaja con personajes más profundos, con ambiciones y conflictos independientes del protagonista. Esto permite que la historia tenga muchos más puntos de vista. En la primera temporada, la historia no se aleja casi nunca del punto de vista de Deku, mientras que en la segunda constantemente salta el enfoque de la historia al punto de vista de Bakugo, Todoroki, Iida y hasta Uraraka en algunas ocasiones.


SOBRE LA PRODUCCIÓN DE LA SERIE Y LA IMPRESIONANTE ANIMACIÓN DE BONES

Algo muy hablado de Boku no Hero Academia es su emisión por temporadas, en lugar de hacer una serie sin descansos como Naruto o One Piece, que no interrumpa su emisión jamás. Yo soy un asiduo defensor del sistema actual que tiene la serie por tres razones:
-Primero: permite experimentar con nuevas estructuras y narrativas poco vistas en el género. La primera temporada fue muy buena en este aspecto, mientras que la segunda, al ser el doble de larga, no logró llegar al mismo resultado.
-Segundo: con temporadas de 12-24 episodios cada seis meses, hay menos probabilidad de alcanzar la publicación del manga, lo que significa menos capítulos de relleno.
-Tercero: el sistema de trabajar por temporadas permite tener un esquema mejor planeado, con lo que se consiguen mejores resultados en la producción. En otras palabras, mejor animación, algo que todos queremos.

Gracias al sistema de temporadas y el esquema bien planificado, la segunda temporada nos brindó una de las mejores peleas del shonen en los últimos años.

Y no se puede hablar de Boku no Hero Academia sin hablar de animación, probablemente lo más resaltante de la serie. Hay que decirlo, esta es una serie con una animación que da gusto ver. Bones se sacó el sombrero con la primera temporada, y luego dobló la apuesta con la segunda, mejorando claramente la animación sólo en el primer episodio. En la segunda temporada podemos ver una animación muy detallada, fluida y cuidada incluso en los momentos más alejados de un climax. Es decir, en capítulos “de transición” al menos podemos disfrutar del buen sakuga.

SOBRE LA FALTA DE CONSECUENCIAS Y EL SIGNIFICADO DE LA MUERTE EN UNA HISTORIA

Durante toda la crítica he hablado muy positivamente de Boku no Hero Academia, y no quiero sonar muy fanboy. Este no es un anime perfecto y, por pocos que sean, tiene problemas. Uno de los que más me molestó fue la falta de consecuencias que existe en esta serie. En Boku no Hero Academia no muere nadie. Y no quiero que hayan muertes por el "elemento sorpresa" que tanta gente le critica a obras como Game of Thrones o Shingeki no Kyojin. No. Quiero muertes porque son la consecuencia más grave en casi cualquier historia. Sin consecuencias, los actos pierden fuerza; los errores pierden importancia y los sacrificios pierden significado. Es algo en lo que la serie carece de falta valentía y debería cambiar cuando antes.

¿Boku no Hero Academia salvará al shonen? Ciertamente es un género que está en un momento duro. Si vemos a la revista más grande, la Weekly Shonen Jump vende menos ejemplares cada año, y el público comienza a voltear a historias distintas. Yuri! On Ice fue un éxito gigante, al igual que Kemono Friends, en una época en que el shonen está un poco en crisis. Personalmente, veo mucho potencial en Boku no Hero Academia y la recientemente acabada segunda temporada tomó el protagonismo de las discusiones algunas semanas de su emisión. ¿Llegará a ser tan grande como Naruto, Bleach u One Piece? No podemos saberlo aún, aunque es cierto que constantemente está en lo más alto de los rankings de la Jump -sí, One Piede no cuenta- Lo que sí podríamos decir es que indiscutiblemente tiene la calidad necesaria para ser un gran éxito.

Reseña: Rainbow Nisha

De : guy wholikesanime

Introducción

En mi corta vida viendo anime aprendí que si bien los elementos son importantes, es mucho más importante la forma en a cuál esos elementos están conectados y relacionados entre sí, y la forma en que se ejecute la interacción entre todos ellos va a determinar que tan buena sea la pieza en cuestión. Así una buena presentación audiovisual, junto con una premisa, setting y temas interesantes pueden resultar en una serie genuinamente buena, o en Rainbow Nisha Rokubou no Shichinin. Personalmente, estoy convencido que el público japonés tiene un gusto espantoso, pero realmente no puedo culparlos por el fracaso rotundo que fue esta serie. Hacía mucho que no me aburría tanto viendo anime, entre protagonistas sosos, ritmo patético, villanos blandos, y una historia que está desparramada por todos lados.


Rainbow toma lugar en el Japón de la segunda posguerra y gira en torno a un grupo de delincuentes juveniles mientras tratan de sobrevivir en una penitenciaría. Fue producida por MadHouse allá por el 2010, cuando Maruyama todavía estaba dando vueltas con la batuta de productor y manteniendo la reputación del estudio. Y honestamente el trabajo que hicieron el staff y la producción no es malo, por lo que sospecho que el material original debía ser un montón de basura y se lo trató de embellecer lo más posible.

Animación y Música

Visualmente Rainbow me gusta mucho. Por un lado los diseños de personaje tienen mucha personalidad. Hay una enorme variedad de cuerpos, caras, ojos, cabellos, expresiones faciales, y cada uno se siente único dentro de la historia simplemente por su aspecto, escapando así a los mismos diseños genéricos y repetitivos que solemos ver con tanta frecuencia.

Los escenarios no son particularmente espectaculares pero aún así tienen suficiente detalle como para aportar a la atmósfera. Por otro lado, me gusta la forma en que se usa el color. Dadas la naturaleza y el tono general que tiene la serie, es obvio que prevalecen los colores opacos y apagados, pero cuando hay sangre u otro elemento que merezca colores más brillantes y vívidos, el contraste que se genera es muy bueno. La iluminación se usa de forma similar, casi toda la serie está hecha como en penumbra, pero los momentos más emocionales, tanto positivos como negativos, la escena se vuelve más brillante para generar de nuevo un contraste que funciona muy bien.


El punto más flojo del apartado visual es el movimiento en sí mismo, no porque sea malo, simplemente no es nada grandioso. El dibujo y el diseño son lo que verdaderamente venden la parte visual del anime. No es una serie que requiera mucho movimiento pero es lo que faltó pulir para hacer a este apartado verdaderamente increíble.

La dirección y composición visual me gustan mucho. Esto es algo que Hiroshi Koujima ya demostró que sabe hacer. El anime fluye visualmente de forma orgánica, con cuadros que se suceden de forma natural, y un buen uso de cámara. No es el mejor director del mundo, pero en lo que se refiere a estructurar visualmente sus series, este hombre hace un buen trabajo.


La música es excelente. Tiene una enorme variedad y todas las piezas de la banda sonora son muy buenas. Los diferentes estilos se mezclan muy bien y honestamente me pregunto porque Takami Yu no hizo más cosas, dado que la música es por mucho lo mejor que tiene para ofrecer Rainbow. Pero si la composición visual es el punto fuerte de Koujima, entonces debe seguir trabajando en la yuxtaposición audiovisual. No es lo peor que he visto en este aspecto, pero siento que la música no fue aprovechada a su máximo potencial.


Historia y Personajes

A grandes rasgos realmente Rainbow no pareciese una historia tan ofensiva y estúpida, y probablemente esa sea la razón de por qué se ganó un público tan fiel a pesar de ser tan mala. La idea de una trágica historia de maduración en un contexto tan duro como lo es una prisión del Japón de la segunda posguerra es algo fascinante. La combinación de calidad visual, dirección y música, generan una atmósfera magnífica, realmente muy bien construida que sumerge profundamente al espectador. Sumado al hecho de que la serie no tiene ni escuelas secundarias, ni fetiches, ni fanservice, ni comedia estúpida, se logra explicar cómo adquirió su fama. Desgraciadamente todo esto existe únicamente para camuflar una inconsecuente, aburrida, lenta, y poco creíble historia.


El mayor problema es que se trata de una serie insultantemente aburrida. El ritmo es lento. Sí, estamos todos de acuerdo. Y nadie puede culparme de que no se apreciar una pieza sólo porque tiene un ritmo lento. Pero en este anime eso se ve potenciado por el hecho de que no ocurre nada de interés para la audiencia. No son historias auto conclusivas episodio por episodio, ni hay un enorme mundo por explorar, ni se trata de una épica de misterio. Rainbow apunta a ser del tipo de serie que pone el foco en el drama, los temas y maduración de sus personajes, pero falla miserablemente porque ninguno de estos tres conceptos está manejado de forma competente. El drama consistente en puro factor de shock. Constantemente la serie pone a los personajes en situaciones increíblemente oscuras, trágicas y violentas para forzar la simpatía y la pena de parte del espectador, pero resulta sumamente pedorro porque está horriblemente sacado de proporción, el drama viene todo de afuera generado por villanos ridículamente malvados y unidimensionales, y el contraste es paupérrimo convirtiendo todas las cosas malas que ocurren a los personajes en ruido blanco de fondo. Estas formas tan infantiles y poco serias de crear drama, dan como resultado una montaña de melosa sin otro punto que el de hacerte llorar, y sin aportar nada salvo más sustancia al aburrimiento. Siguiendo, maneja sus temas de forma inmadura e increíblemente básica. No hay un comentario inteligente o novedoso respecto a la pobreza, la vida en la cárcel, la marginación social, la violencia institucional, etcétera. Todo lo que tiene el anime para decir es que esas son cosas malas (como si no lo supiera toda la población del planeta), causadas por personas crueles, estúpidamente malvadas que se levantan sólo para hacerle la vida difícil a los buenos amigos. La otra cara de la moneda temática son los insoportables discursos sobre amor y amistad que los personajes escupen sin sutileza episodio tras episodio, y que parecen más bien sacados de Fairy Tail que de la profunda y desgarradora historia de vidas humanas en un contexto históricamente certero que este anime pretende ser. Lamento desilusionarlos pero las historias que presentan el mundo en blanco y negro no lo hacen en un escenario supuestamente realista, y tienen algo más para decir que boberías obvias a través de diálogo mediocre. Gran parte de los problemas en el drama y los temas tienen que ver con el último punto, que los personajes son planos y sosos. Mario es violento e impulsivo con pasado trágico pero de corazón de oro, o sea protagonista shonen categoría dos sub grupo cuatro. Joe es el pacífico y reservado, pero inteligente y que puede defender a sus amigos con valor. Sakuragi es el súper copado y genial hermano mayor fuerte, sacrificado, sabio, valiente, y misterioso. Noboru es el astuto que quiere dar la impresión que todo le chupa un huevo, pero en realidad tiene también un corazón de oro. Setsuko es gentil y amable y…gentil. Ishihara y Sasaki son unos completos hijos de puta, crueles, violentos y malvados porque es la forma más fácil de hacer que la audiencia simpatice con los personajes, simplemente poniendo villanos imposibles y genéricos, para así victimizarlos en cada episodio. Y Matsuura y Tooyama están ahí porque simplemente coincidieron. El único personaje que tiene un poco más de profundidad y personalidad es Ryuuji, dado su conflicto moral en ambas partes de la historia y la forma en que se desarrolla.


Por otro lado, la trama está llena de contradicciones lógicas, agujeros narrativos y conveniencias argumentales. El trasfondo de los personajes pasa de ser tonto a no tener ningún sentido; la forma en que se manejan el sistema penitenciario y la policía es llanamente idiota; las decisiones que toman los personajes son estúpidas incluso en contexto. El objetivo de esta reseña no es dedicarme a todos estos tumores narrativos, pero son demasiados y se vuelven demasiado invasivos en la experiencia. Y soy consciente de que algunas de mis piezas favoritas sufren de este problema, pero cuando se vuelve tan obvio porque no podés prestar atención a otra cosa de lo aburrido que es el conjunto, ahí es cuando estamos metidos en un lío.

Si tuviera que decir algo bueno sobre Rainbow es que por lo menos los personajes tienen motivaciones claras. Convertirse en un gran boxeador, reencontrarse con su hermana y ser una estrella…bueno creo que son todos. De hecho esa debe ser la razón por la cual el anime se enfoca casi exclusivamente en el desarrollo de Mario y Joe, porque son los únicos que tienen motivaciones claras, coherentes y que pueden llevar a arcos de desarrollo interesantes. Pero de nuevo, dado que los personajes no son carismáticos, y la serie pasa más tiempo victimizándolos que dedicándose a su crecimiento como personas, el poco potencial que había termina cayéndose sobre su cara.


Como comentario al margen, espero no ser el único que ve todo lo que Rainbow tomó de Ashita no Joe. El arco de la cárcel, el protagonista impulsivo que resulta tener un corazón de oro, la vida en la pobreza, el querer convertirse en un gran boxeador, el boxeador que el protagonista conoce en la cárcel y lo deja fascinado (y termina en la misma situación), la chica que está dividida entre ambos personajes. Pero las semejanzas son sólo superficiales ya que AnJ lograba crear una épica historia de maduración mientras tenía algo que decir respecto a sus temas de pobreza, violencia, deporte, etcétera, y Rainbow simplemente lo hace porque ser dramático y oscuro es cool, no importa cuál sea la calidad de tu trama, temas o personajes.

Y no va a faltar el que me diga que vaya a leer el manga. Se trata de una pieza animada que debe ser capaz de sostenerse por sí sola, eso por un lado. Por el otro, y conociendo como transcribe MadHouse los mangas a animes, dudo mucho que el material original, por más que tenga más contenido, sea mucho mejor en materia de escritura.


Conclusión

Rainbow no es un fracaso completo y rotundo. Desde un punto de vista audiovisual me gusta mucho, incluso si no aprovecha al máximo la animación como forma de arte. Pero sus personajes, la forma en que trata sus temas, es todo muy inmaduro. Me encantan las historias dramáticas y oscuras, pero este anime se la pasa victimizando a los protagonistas con villanos unidimensionales increíblemente estúpidos e imposiblemente malvados, al punto que están completamente desconectados de la realidad. No sólo eso, pero la idea constante de “todos son una mierda menos yo, un santo incomprendido” realmente me molesta mucho y me saca de lugar. Los personajes en un momento casi cometen un homicidio y la serie los presenta como si hubiesen hecho las cosas bien y fuesen héroes. A eso sumemoslé los forzados escenarios y convenientes situaciones para crear el contexto perfecto para que simpaticemos con los personajes. Un drama sacado a las trompadas a partir de un montón de eventos tristes, cierto, pero muy estúpidos. Y por último no sólo no hay nada que nos motive a verla en términos de trama, temas o personajes, ni siquiera hay comedia divertida, acción adrenalínica, misterio intrigante o un ritmo que la haga por lo menos pasable.

Rainbow es mala. No es horrible, ni lo peor que vi en mi vida, y no es que no haya nada rescatable, pero comete demasiados errores y se enfrasca por mucho tiempo en su propia idiotez y aburrimiento como para que pueda recomendarla. 

Reseña: K-On!

De : Wilburg


K-On era una de esas series que tenía en pendientes desde hace mucho, mucho tiempo. Diría que la tengo en mi lista desde que comencé a interesarme por ver anime. Y desde entonces se me había olvidado que debía verla. Es un grave problema del sentido de prioridad que tengo. Lo notarán al ver la cantidad de series de temporada estoy siguiendo, cuando podría ver obras maestras. Pero, debido a la urgencia de sacar una reseña, tuve la obligación de verme una serie completa en unos dos días. Tomé todas las series de un cour en mi lista, y K-On salió vencedora en una elección completamente al azar.

Tenía grandes expectativas para esta serie por la cantidad de buenos comentarios que había escuchado, y, principalmente, por estar dirigida por Naoko Yamada y animada por mi estudio favorito, Kyoto Animation. Afortunadamente, no solo cumplió mis expectativas, las sobrepasó brutalmente. Y, si su segunda temporada vale la pena entrará en mi lista de favoritos por… varias razones, de las que hablaré en las siguientes líneas. Pero antes de pasar a hablar directamente de K-On, debemos derribar una barrera fundamental para poder discutir sobre esta serie sin ningún tipo de prejuicios.

HABLEMOS SOBRE EL MOE

Este es un tema cuanto menos polémico. La simple palabra ya es escandalosa, dado que es usada por ciertos grupos para referirse a este tipo de series de forma despectiva. Por lo que no sé si esté del todo bien decir frases tales como “A mí me gusta mucho el moe”. Sin embargo, a efectos prácticos del artículo, usaremos la palabra para referirnos a este “estilo artístico”.

Las opiniones con respecto a este tema están muy polarizadas: o lo amas, o lo odias. Claro, también están los que son completamente indiferentes al tema. Pero vagando por internet, notarás que estos son casi inexistentes en las discusiones, probablemente porque los dos grupos más extremistas son mucho más ruidosos.


Ritsu se pone triste cada vez que alguien se rehúsa a ver K-On por ser "muy moe".

Aun no he visto el suficiente anime como para considerarme un “amante del moe”, pero debo decir que me posiciono más con el bando de los defensores de este estilo. ¿Por qué? Simple; porque no tiene nada de malo. Obviamente, el moe no es superior al resto del anime, y no todas las series que entran en esta categoría son obras maestras. Pero sería como decir que todas las series de mechas son obras maestras únicamente por ser de mechas. Ahora, el bando contrario está compuesto por gente llena de odio que sostienen que el moe está destruyendo al medio y que es imposible que algo bueno salga de esto. Eso es incluso más estúpido que pensar que todo el moe es bueno. Están destruyendo y rebajando un “género” entero sin siquiera tomarse las molestias de ver más allá de las apariencias.

Sí, el moe es un estilo que puede no ser de su agrado, no hay ningún problema en eso. Se llaman preferencias, y lo mismo podría pasar con cualquier otro género. Yo, por ejemplo, no disfruto mucho de las series de mechas. Ver a robots pegándose está muy abajo en mi lista de preferencias. El problema llega cuando esas preferencias te convierten en un disociado que no ve más allá de la capa superficial de las series. En ese caso, yo jamás habría visto Neon Génesis Evangelion, solo por ser de mechas. Y esta se terminó convirtiendo en una de mis series favoritas. El problema principal, me parece, es que la gente suele centrarse mucho en cosas realmente irrelevantes. Lo importante, y lo que hace trascendente a una serie, no es que sea de mechas o que sea moe. Va mucho más allá. Y K-On va mucho más allá de simplemente ser moe.

Por cierto, último paréntesis antes de comenzar la reseña en sí. Me gustaría aclarar que no hay una sola manera de trascender un género e ir más allá. Parece que muchos piensan que la única forma de hacer de un género algo serio es haciendo una “deconstrucción” (odio esa palabra) oscura y sangrienta. Y no. Madoka Magica no es la única forma de hacer del moe algo más interesante. Ahora sí, vamos a la reseña.

LA EXCEPCIONAL DIRECCIÓN DE NAOKO YAMADA

Vale, comencemos con el principal tema que le da vida a K-On: su dirección. En esta ocasión, estamos hablando de uno de los primeros trabajos de Naoko Yamada como directora. Su nombre se ha hecho muy popular dentro de la comunidad luego de su participación como directora en Tamako Love Story y, más recientemente, en Koe no Katachi. Y madre mía. Su estilo es algo digno de análisis… un análisis que no me importaría tomarme la molestia de hacerlo yo mismo. No solo por sus ya famosos planos de piernas, sino por su montaje tan peculiar, la forma desbalanceada de encuadrar muchos planos, su manera de manejar el ritmo de una historia y el uso que le da a la iluminación y los colores.

Algún fetiche tendrá Naoko Yamada con las piernas. Pero este plano es genial y eso hay que agradecérselo.

Pero en esta ocasión hablamos solo de K-On, así que vayamos en orden. En los primeros capítulos la dirección es impecable en el sentido de que carece de errores graves. Mientras, comienza a dar algunas muestras de su estilo con un montaje muy interesante en la primera escena de la serie y, cómo no, algunos planos de piernas. Aunque en estos capítulos le da primordial importancia a que los personajes se desenvuelvan en su entorno sin que la cámara manipule lo que nosotros vemos. Deja que el equipo de animadores haga el trabajo de cargar de personalidad a las protagonistas, para que nos hagamos una idea propia de quiénes serán ellas como personajes.

Es en el cuarto episodio cuando Naoko Yamada sale de las sombras y demuestra por qué es una de las directoras más talentosas que hay en la industria ahora mismo. En el mismo, tenemos una escena en la que Mio ve a Yui tocar la guitarra mientras el fondo es iluminado por pirotecnia. Este momento me enamoró, y me hizo entender por qué K-On sería una muy buena serie. 


Este momento... está muy bien hecho. Esta primera temporada no es una cargada de sentimientos ni busca apelar a emociones muy fuertes, pero esta escena logra, incluso con su sencillez, transmitir las emociones de las protagonistas.

Para dar un poco de contexto de por qué esta escena está tan bien hecha, les puedo decir que el capítulo entero está hecho para mostrar aspectos nuevos de los personajes. Para mostrar que Mio no es simplemente una niña miedosa; tiene preocupaciones y sueños. Y en este capítulo se encuentra entre molesta y triste, porque las demás no se toman la banda en serio. Todo esto lo muestran casi que únicamente mediante la composición de los planos, la iluminación y muchos momentos de silencio. Y esta es la escena en la que desemboca toda la tensión. Todo el episodio estaba hecho para llegar a esta escena y que, con una hermosa animación y una iluminación espectacular, pudieras entender los sentimientos y los pensamientos de Mio tan solo con ver unos pocos planos de reacción. Ella ama la música, quiere ensayar y llegar a tener una gran banda. Pero en esta escena comprende que antes de todo eso está la amistad. Que no vale la pena tocar si no lo hace con sus amigas y si no se lo pasa tan bien como se lo está pasando Yui. Les recomiendo, de verdad, que si le van a dar una oportunidad a K-On, vean al menos hasta el cuarto episodio.

Y lo bueno no se queda ahí. De ese episodio en adelante, el estilo de Naoko Yamada sale a flote y se impone en la serie. No daré ejemplos puntuales para evitar soltar algún spoiler. Lo que sí diré es que donde más resalta la dirección es en los últimos episodios. Entre el episodio 10 y el 14, la directora te lleva de la mano y te muestra una gran variedad de emociones, en muchas ocasiones sin apenas usar diálogo.

GRACIAS, KYOANI

Para hablar de K-On en condiciones, no podemos evitar hablar de la animación. Debemos entender que gran parte de las cosas que dije en el apartado anterior no tendrían ese impacto de no ser por la gran animación de Kyoto Animation. Muchos discriminan a KyoAni por producir casi únicamente series moe, pero opines lo que opines sobre las series que produce este estudio, hay un hecho que es indiscutible: están entre los estudios con la mejor animación actualmente. Pensando mucho, solo se me ocurre Bones como el único estudio que estaría a la altura de KyoAni en cuanto a calidad de animación, sin tomar en cuenta las diferencias que hay en el tipo de series que producen, teniendo Bones la ventaja al tener escenas de acción donde lucir su animación.

Repasando un poco lo que ha producido Kyoto Animation, entre sus trabajos encontramos cosas de la calidad de Hibike! Euphonium, Tamako Love Story, Nichijou, Lucky Star, Kyokai no Kanata y, su más reciente trabajo, Koe no Katachi. Así que no me extrañó para nada encontrarme tal calidad en K-On.

La cantidad de personalidad que le dan los animadores a los personajes solo con el lenguaje corporal es increíble. Además de poner una gran atención a no aburrir. Pocas son las escenas donde veamos a un personaje estático simplemente moviendo la boca en una animación consistente en tres dibujos que se repiten en bucle. Y, una de las cosas que más me gustaron, la atención que le ponen a las caras graciosas. Parece un tema tonto, pero al hablar de una serie que tiene una cantidad de humor muy importante, es necesario no aburrir haciendo siempre la misma cara cuando quieras causar gracia. La animación es especialmente importante cuando hablamos de una serie con un guion tan simple… aunque simple no necesariamente significa malo.

UN GUION SIMPLE PERO QUE FUNCIONA

Como lo leen, chicos; la complejidad de un guion no es directamente proporcional a su calidad. Hay muchas obrass que necesitan uno muy simple para triunfar. Esa ha sido la fórmula del éxito de Pixar desde el estreno de Toy Story. Pues K-On me parece una de esas series. Es un anime para relajarte y disfrutar sin necesidad de estar pensando en teorías de conspiración. Ahora, la complejidad tampoco es mala. Muchas series que son reconocidas como las grandes obras maestras de este medio lo consiguieron en parte por la complejidad de su guion. Es un tema difícil, ya que si una historia es muy complicada, se te puede ir de las manos y terminar haciendo capítulos enteros de exposición. Esto fue lo que le pasó a Shingeki no Kyojin. Por el otro lado, si haces una historia muy simple terminas con una obra vacía que nadie recordará. K-On está en el extremo de los simples, sin llegar a ser olvidable. Y esto lo logra principalmente gracias a sus personajes.


Esta escena, del capítulo 11, es el momento más íntimo, el clímax emocional de la temporada, y en vez de apostar por lo melodramático, optaron por darle un sentimiento tierno al momento. Amé eso.

Uno de los problemas de hacer una historia muy simple es que puedes terminar con personajes planos, que no tengan nada que los haga interesantes. En este aspecto K-On lo hizo muy bien porque en los primeros 2 capítulos sienta rápidamente las bases de cómo sería cada personaje. Fácilmente podías señalar a un personaje y definirlo con unas pocas palabras. Esto podría parecer algo malo, pero en realidad es beneficioso para la serie porque rápidamente haces que los personajes sean fácilmente diferenciables, y te crea ciertas expectativas.

Ahora, ¿sería bueno que fuera así durante toda la serie? Por supuesto que no, pero aquí de nuevo K-On acierta. Luego de esos primeros episodios, la serie comienza a mostrarte distintos ángulos de los personajes que hacen que puedas conocerlos más a profundidad y entender que son mucho más de lo que creías a primera vista. Y lo hace de una manera lenta y en detalles muy pequeños, con lo cual esas revelaciones pasan prácticamente inadvertidas, casi como cuando conoces a una persona y se van, poco a poco, haciendo más amigos. Por lo que, antes de que te des cuenta, cuando llegas al episodio 11, conoces mucho de sus personalidades y empatizas un montón con ellas. Porque son prácticamente humanas

Ese es otro aspecto importante. Me sorprende lo reales que se sienten las protagonistas de esta serie. Esto lo logran principalmente al olvidar el melodrama y hacer que los personajes reaccionen de manera realista ante las situaciones. Cuando alguien se deprime, en vez de comenzar a llorar y pegar gritos por la calle como un loco, esa persona suele encerrarse en su habitación para que no lo vean sufrir. Y ese es el tipo de cosas que pasan e K-On. Esta es una serie que entiende a las personas y no necesita exagerar las situaciones para que tú, como espectador, puedas entender a los personajes.

¿Veré la segunda temporada? Por supuesto. La veré porque tengo esperanzas de que sea incluso mejor. Porque, al contrario de la creencia popular, a mí me parece que las segundas temporadas son una oportunidad para explorar más a profundidad de los personajes. Con  esta primera temporada, ya conocemos a las protagonistas de K-On, y la segunda temporada supongo que toma lugar en su último año como compañeras de clase y de club. Así que espero que sea mucho más personal que la primera. La veré con muchas ganas, y muy probablemente le haga una reseña acá para ver si cumplió mis expectativas, o si estaba completamente equivocado. Espero que con esta reseña, los que no la han visto, le den una oportunidad a K-On incluso si son de esos que odian el moe. Y, por favor, intenten ver los aspectos realmente importantes de las series.

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