Opinión: Macross Δ Movie: Gekijou no Walküre... o como intentar hacer un mal comercial sobre idols.

De : Capitan02


Hace poco más de dos años atrás que la última saga de Macross, Delta, vio emitido su último capítulo en las televisiones niponas. Tras de ella dejó varias sensaciones y cual moisés, dividió las aguas de su fandom respecto de su verdadero valor (tanto emocional como técnico) dentro del universo de MacrossA principios de este año (específicamente el 9 de Febrero del presente) "Gekijou no Walkure" o simplemente Macross Delta la película, es estrenada en los cines japoneses. 


Soy Capitan02 y los invito a leer esta crítica de lo que podría ser el punto más bajo de una de las franquicias a la que más cariño le profeso en este nuevo artículo anual “OctobeRant”.


Reseña: Shin Mazinger Shougeki! Z-hen

De : Wistuba-san

A inicios del presente año (2018 para quién lea ésto en el futuro) llegó a las pantallas de Netflix la miniserie Devilman Crybaby (Crybaby): Una re-interpretación del manga Devilman del señor Go Nagai, bajo la dirección Masaaki Yuasa, con un notorio replanteamiento en la presentación estética pero dejando intacta la esencia de lo que representa la obra original. Crybaby es violento con sus personajes, cruel en la construcción de su mundo, sexual con sus temáticas y desesperanzada con su visión de la humanidad. Independiente de la puesta en duda de su calidad, es innegable que volvió a revivir la llama en la memoria colectiva asociada a estos nombres, recordando a los más olvidadizos de la audiencia que Go Nagai existe y ha hecho cosas más allá de Devilman.

Shin Mazinger Z es un caso similar de hace ya casi 10 años con otra propiedad del ya mencionado autor, pero con la particularidad de haber sido dirigida por otro grande de la animación japonesa: Yasuhiro Imagawa. Como creador de Giant Robo The Animation, director de Mobile Fighter G Gundam y caracterizado por lo rimbombante: Gigantescos Luchadores mecánicos colisionando a una escala intergaláctica con movimientos y armas con nombres tan ridículos como el diseño de los trajes de los pilotos.

Es por esto que apenas puedo imaginarme lo emocionado que Imagawa debió haberse sentido al haber tenido la oportunidad de ponerle sus manos a uno de los íconos del anime de mecha de los años 70.


Y todo el espectáculo no se hace esperar ni un segundo.

La historia comienza con una desesperanzada orquesta resonando en conjunto con un terremoto que termina partiendo la tierra para darle espacio a un gigantesco gladiador que se alza victorioso y con intenciones hostiles, mirando sin respeto alguno a la altura de sus pies. ¿Un insecto? No... Pero similar. La cámara nos revela lo diminuto que se ve en comparación el mítico Mazinger Z, controlado por Kabuto Koji.

Un nuevo cambio de cámara nos revela a una suerte de fantasma que recita sus burlas hacia nuestro héroe estableciendo que la batalla ha terminado para la humanidad y que Mazinger ya ha perdido. Estos son los primeros 5 minutos del capítulo inicial, sino es que menos. Y este tipo de escenarios se replica con otros personajes durante toda la duración del mismo. 

No por nada este primer episodio de se titula "El Gran Final", dejando en constancia que Shin Mazinger Z inicia con el final del anime, similar a lo sucedido con Kenpuu Denki Berserk (donde Imagawa participó como guionista), por lo que resulta recomendable visitar los primeros capítulos de la serie una vez finalizada para poder tener un mayor contexto del tan desconectado final. De ahí en adelante la narrativa avanza a un ritmo un poco más normal, llegando al punto de parecerse más a las historias del anime de antaño con una nueva capa de pintura.


Enemigos clásicos de Mazinger Z entran en escena.

Probablemente, Mazinger Z –para los que no lo conocen– suele verse asociado a una historia de “super robots” con poderes, situaciones y villanos increíblemente absurdos, pegados a una narrativa enfocada en la venta de juguetes, mangas y otro tipo de mercancía. Si bien, este tipo de observaciones no son particularmente erróneas, mucho de la concepción colectiva suele obviar uno de los detalles más importantes de la propiedad intelectual: La Tragedia.


Devilman utiliza la tragedia como principio activo y combustible de su narrativa: con un mensaje oscuro asociado a fuerzas que no podemos comprender y contra las que no podemos luchar. La humanidad, ni frente a este escenario, cambiará su naturaleza autodestructiva, y nada habla peor de nosotros mismos que el acto de apoyarnos en los hombros de nuestro único héroe y protector: Devilman.

Mazinger Z es una historia con un mensaje similar, muy oscura desde el origen y con mensajes tan sexuales y deprimentes como el anterior, suavizándolos con llamativos héroes mecánicos controlados por pilotos de buen corazón, cosa que Shin Mazinger Z logra capturar con mucha propiedad directamente desde el manga original: 

Una reencarnación artificial del omnipotente Zeus, Dios de los Dioses, rebelde en una guerra intergaláctica contra una raza de griegos espaciales que consideran al planeta tierra un punto estratégico dentro de su conflicto cósmico. Es literalmente la respuesta de la humanidad para luchar contra diferentes deidades. 


Un primer plano de Zeus, el omnipotente.

La seriedad y madurez de la narrativa de Shin Mazinger Z no puede verse exactamente en las logísticas de su guión. Es una de aquellas historias donde las cosas “pasan porque sí”, invitándonos en su lugar a preguntarnos el “por qué” de los personajes en lugar del “cómo” de sus acciones. Cada personaje tiene una motivación clara, específica y sencilla para actuar y cumplir su función dentro de la gran épica del super robot en algún momento dado. 

Con motivaciones claras, vienen asociadas emociones claras. Y con emociones claras, el enfoque principal de dichas motivaciones dentro de la obra radica más en la intensidad de las mismas que en su complejidad. Cuando un personaje llora, no lo hará por las razones más complicadas del mundo, pero lo sí con toda la intensidad que la ilustración, los efectos de sonido, el talento de los actores y las palabras tanto del personaje como del narrador puedan demostrarnos. Los sentimientos se exacerban y maximizan. 

Todas estas consideraciones podrían resultar incómodas para alguien que espera respuestas a las interrogantes que se plantea al momento de analizar una obra desde el punto de vista técnico, pudiendo confundirse muy fácilmente con agujeros argumentales y llegar a la apresurada conclusión de que el guión no fue lo suficientemente masticado.


El estilo de dibujo deforma la cara de sus personajes en función de las emociones.

Esta puede ser una alternativa de pensamiento, pero cuando la totalidad de la historia gira en torno a la idea de que la intensidad de las emociones de los personajes les permite superar todos los obstáculos de la manera más épica posible; más que en agujeros argumentales me hacen pensar en la Odisea y en como Ulises desarrollaba su propia épica entre gigantes y dioses de la antigua era. Y recordamos que Mazinger Z es una reencarnación de Zeus: La épica griega y la obra de Nagai van unidos como pan y mantequilla.

La animación no es estelar. La ilustración es inconsistente; la música puede empezar a sonar muy repetitiva luego de unos capítulos (la serie tiene 26)y presenta un final que, aparentemente, jamás se verá continuado en una segunda temporada. Pero soy de la idea de que para entender el porqué el anime se ha convertido en el monstruo que es hoy, es muy importante echar una mirada crítica al pasado y reflexionar sobre los cambios que el género, el medio y nosotros como audiencia, hemos experimentado.

Mazinger es un ícono del anime, y Shin Mazinger Shougeki! Z Hen es una muy conveniente cápsula del tiempo con una presentación quizá un poco más tolerable para muchos hoy en día (ver el anime original es muy difícil, no voy a negarlo). Además, de aquí se puede saltar a casi cualquier producto con el nombre de Mazinger asociado y poder entender más o menos qué es lo que está pasando.

En resumen: Está ok.

Reseña: Paranoia Agent

De : Wilburg

La última vez que me pasé por estas tierras del Blog de La Fede, lo hice para escribir un artículo sobre Millennium Actress, película de uno de mis directores favoritos, Satoshi Kon. Fue entonces que me percaté de que aún no me había tomado la molestia de consumir absolutamente todo lo que había hecho Satoshi Kon antes de su muerto. Me embarqué, entonces, en una aventura este mes; vería todo lo que Satoshi Kon dirigió durante su vida.

Con lo que había visto hasta la fecha, la barra de calidad estaba bastante alta, y me lancé a este maratón con un ligero miedo a decepcionarme. No sucedió. De hecho, acabé por encontrarme joyas impresionantes, al punto de que ya no sé cuál es mi obra favorita de este director. Una de esas joyas es la que me trae hoy a escribir de nuevo sobre el arte de Satoshi Kon: Paranoia Agent.

¿CUÁL ES LA HISTORIA DE PARANOIA AGENT?

No estoy muy seguro. Primero que nada, para hablar de la historia de esta serie, y que todos nos entendamos, lo más lógico sería presentar una sinopsis. El problema es que… no sabría cómo resumir esta serie a una sinopsis de un párrafo que le haga justicia a la historia original. Así que me tomaré la libertad de hacer un poco de trampa y pedirle el favorcito a Wikipedia, que todos lo hemos hecho alguna vez, tampoco me vayan a ahorcar.

«Todo comienza cuando Sagi Tsukiko, creadora de Maromi, juguete y personaje animado de moda en Japón, denuncia haber sido atacada una noche en la calle por un muchacho con un bate y patines, ambos objetos de color dorado. Pronto la noticia trasciende y junto a la investigación policial se suma la serie de rumores sobre el muchacho, su apariencia, foma de actuar y motivos. De esta forma, lo que comenzó como un simple ataque individual se convierte pronto en un suceso a gran escala al conocerse nuevas víctimas y aún más extraño, el casi comprobado rumor que cuenta que, tras ser atacadas, las personas se liberan de sus problemas».

Gracias Wikipedia. No te voy a mentir, no está muy bien redactado, y deja bastante que desear, pero es suficiente para contentar a aquellos que la necesiten. Por otro lado, me ahorraste varias horas de pensar en algo mejor.

Ahora, con sinopsis en mano podemos comenzar a hablar de lo realmente importante, ¿verdad? Meh… se podría decir que sí… ¿quizá? Verán, la cuestión es que la sinopsis es casi un resumen del primer episodio, y en esta serie eso ayuda poco. Cada capítulo cuenta con un protagonista distinto; lo vemos caer en la miseria total, simplemente para ser «salvado» por el Chico del Bate. La fórmula se repite constantemente sin mucha variación (en lo que a estructura se refiere).

En primeras instancias, y ante esta filosofía de «capítulo nuevo, protagonista nuevo», la historia de Tsukiko no tiene nada de especial más que el hecho de ser la primera víctima. Porque ella no es la protagonista de la serie. Nadie lo es. El único protagonista consistente a lo largo del anime, que juega un papel fundamental en la forma en que se desenvuelve la trama, es «la sociedad»; para ser más específicos, sería más bien el «comportamiento de la sociedad».

Sé que suena medio absurdo, pero no dejen de leer por favor.

La historia de Paranoia Agent no trata conflictos personales, individuales, con los que debamos empatizar. Sí, cada protagonista tiene un conflicto interno, algunos muy fuertes de hecho, que deben superar. Pero ese no es el punto de la serie. Paranoia Agent nos habla realmente de un problema social, algo que nos afecta a todos como colectivo: el escapismo. En la comunidad de anime, ¿cuántas veces han escuchado la frase «yo veo anime para olvidarme de los problemas de la realidad por un rato»? Yo puedo afirmar que la he escuchado al menos más de 2,57 veces, aproximadamente.

En el universo de Paranoia Agent (y, diría yo, en nuestro universo también) los personajes viven en dos mundos simultáneamente: el mundo real, aquel que comparten con otras personas, y su fantasía individual, el mundo como querrían que fuera. La disparidad entre ambos mundos (el real y el ficticio) se acrecienta en la vida de los protagonistas de cada capítulo, hasta que se vuelve tan grande que son incapaces de soportarla. Es entonces cuando piden, aunque sea de forma inconsciente, la ayuda del Chico del Bate, para que haga de su mundo real algo más soportable, más similar a su fantasía.

Creo que sería muy inocente por parte de alguien catalogar al escapismo como una práctica poco dañina, ignorar lo tóxico de la cuestión. Sin embargo, en menor o mayor medida todos lo hacemos. La sociedad japonesa en específico es muy fanática de la evasión de la realidad. Allá, todo es más colorido, más bonito, más ruidoso, sin duda extravagante. Por un lado, es sorprendente que no figuren en lo alto de listas de países con mayor consumo de alcohol del mundo; ni siquiera asoman entre los primeros del continente asiático. Por otra parte, realmente no lo necesitan. Su sociedad está diseñada para evadirse de la realidad, incluso sin la necesidad de sustancias del demonio. Con el j-pop y el pachinko les va de sobra.

Debo aclarar que este es sólo el tema general de Paranoia Agent. Más allá de esto, muchos temas se ocultan en la zona de spoilers, y no me atrevo a tocarlos, además que sería incapaz sin hablar de aspectos avanzados de la trama. Pero quiero aclarar que esta serie abarca mucho más de lo que aquí escribo, llegando a tocar temas como el papel de los medios de comunicación en la sociedad, el cambio cultural que sufrió la Japón posguerra, e incluso dedicando un capítulo entero a la precaria y estresante situación de la industria del anime.

SATOSHI KON Y SURREALISMO

Sé que para muchos lo más importante es y siempre será la historia, pero no puedo despedirme sin comentar el verdadero trabajo de este genio. Porque la historia puede estar muy bien, pero eso es trabajo del guionista; lo que debe hacer el director es contar la historia de la manera adecuada. Y oh boy, Satoshi Kon lo hace de la mejor manera posible.

Ya mencioné que lo que tienen en común todos los personajes es su doble percepción del mundo, viviendo a la vez en el mundo real y en un mundo de fantasía. Hacer de este concepto algo entendible en términos visuales, sin explicar de más y ser aburrido, es difícil.

Aquí es donde entra Satoshi Kon, y por lo que creo que nadie más pudo haber dirigido esta serie. Kon lleva la historia por la vía del surrealismo, torciendo la realidad a límites inimaginables, haciendo con esto que sea fácilmente diferenciable el mundo de fantasía del real, pero al mismo tiempo difuminando la línea que divide la ficción de la realidad. Algo similar a lo que hace en PerfectBlue, pero multiplicado por diez. Sin duda, este es el trabajo más surrealista del director, y yo soy un fanático del surrealismo así que no me quejo.

Sí es verdad que, muy a mi pesar, debo aceptar que esto lo ejecuta mejor en algunos capítulos que otros. Me gusta cuando el artista surrealista se vuelve loco creando ideas bizarras y mezclándolas a la vida real de los personajes de forma sutil, de forma que se sienta casi real pero lo suficientemente cantoso como para que llame la atención; acaba creando una sensación de confusión controlada que me encanta. Algo así como la aparición de Rei cuando Shinji la ve en la carretera en el primer episodio de Neon Genesis Evangelion. Por eso, capítulos como el quinto, en que el mundo ficticio del protagonista se trata de un mundo de fantasía que es simplemente el mundo real visto a través de la imaginación de un niño que juega muchos videojuegos, se me hacen aburridos.


Aburrido... en cuanto a surrealismo. Pero no por ello digo que este capítulo tenga menor complejidad narrativa.

En cambio, el tercer capítulo es una maravilla del surrealismo. En este, seguimos a una mujer con problemas de personalidad múltiple, que intenta suprimir a una de sus personalidades. La manera en que esta personalidad se manifiesta para exigir libertad es dejando mensajes en el buzón de llamadas del teléfono de la protagonista. Simplemente magnífico. Puede no tener mucho sentido, pero no lo necesita; funciona, eso es lo importante. Y no hablo del séptimo episodio porque ya me parece que es demasiado avanzado y peligro de soltar algún spoiler muy gordo.

El capítulo 2 también se me hace interesante porque, además, juega con la abstracción de la animación para alcanzar esa sensación incómoda que necesitaba.
En conclusión, Satoshi Kon es un director increíble y no sé si estoy traduciendo bien mi pasión a palabras. Simplemente vean Paranoia Agent. Venga, hasta luego.

Reseña: Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

De : kermit94


Reseña: Bungaku Shoujo

De : Tesla DreamZ
   
   

   De acuerdo, seré sincero con ustedes. Revisando mi lista de series y películas terminadas un día antes de tener que publicar esta reseña, me encontré con una moneda de oro la cual fue uno de los primeros filmes que vi cuando entré de lleno en  el mundo de las caricaturas coreanas, “Bungaku Shoujo”. 


   Recuerdo que estaba vagando por YouTube cuando la vi subida a la plataforma en excelentes y nítidos 360p. Yo por ese tiempo no sabía que ver anime en YouTube era como una patada en los TESTÍCULOS así que procedí a ver la película. Me mantuve en mi asiento, no moví un músculo por una hora y cuarenta minutos. Simplemente quedé enganchado con la historia y personajes me habían sido presentados.

   Comenzaré esta reseña diciéndoles que si se atreven a ver esta película junto con sus OVAs, no se arrepentirán para nada, y se sentirán muy hípsters al saber que habrán visto uno de los materiales más infravalorados en este mundillo. Y desde ahorita debo aclarar, si no están familiarizados con la literatura o no es su fuerte, no se preocupen, la verdad es que el tema es abordado por encima y los mismos personajes se encargan de explicar los monólogos que crean en base a obras que mencionan. Disfruten. 

Cinco tacos de Julio Verne para llevar

   La historia gira en torno a las siguientes piezas clave: la historia de nuestra Chica LiterariaTooko Amano, y el cómo se hila con los sucesos ocurridos entre la loca de mierda (ya les explicaré) Miu Asuka y nuestro protagonista Konoha Inoue.

   La señorita Tooko es una hermosa chica delgada y de cabello largolaaaaaaaaargo, a la cual le fascinan los libros, la literatura, las historias. Como atractivo principal de la historia tenemos que Tooko come libros arrancando pedazitos de diferentes hojas, ella es capaz de sentir sabores y sensaciones reales llevando a cabo eso. Y sí, sé que ahora deben de estar como “Quéeeee carajo…”, pero no se preocupen, es lo más normal del mundo y tampoco es como que corte los libros con un cuchillo y se los coma con todo y la cubierta.

   Nuestro protagonista, Konoha, encuentra a su querida senpai sentada bajo un árbol a la salida de la escuela, y es su hermosa figura a la luz del atardecer lo que lo hace quedarse boquiabierto admirándola, uniéndose al club de literatura en contra de su poca voluntad.

   Posteriormente se nos presenta la INMENSA pesadilla que será básicamente el punto más fuerte de la historia: nuestro protagonista teniendo que tratar con su amiga de la infancia Asuka la cual sólo ha regresado para atormentarlo con sucesos pasados los cuales dejaron muy tocado mentalmente a Konoha.

Dos amados y una maldita
  
   Tooko Amano, una chica bastante decidida y de un carácter fuerte, además de muy alegre, cosa que lleva a la gente a tenerle cierto respeto y aprecio. Su gusto por la literatura fue una herencia por parte de su madre cuando Tooko era pequeña. Suele concederle a las obras que ha leído un sabor y una sensación únicos. Esta chica es un amor, por dios. 


   Konoha Inoue, un chico bastante sumiso ante las acciones de las personas, sobre todo las de su “amiga” Asuka, la cual sólo lo manipula a su antojo para que siempre se mantenga cerca de ella. Presentó interés por la literatura a corta edad, aunque parece ser que cuenta con talento innato para la escritura, cosa que lo llevó a ganar un concurso a temprana edad, cosa que a su vez desencadena problemáticas futuras en su vida.


   Miu Asuka, oh por dios… Tocaré el punto de por qué esta hija de fruta arruina un poco la comodidad en la historia. Chica atormentada por los problemas familiares que sus padres provocan. Una niña que sólo quiere refugiarse en la lectura para no tener que escuchar los horribles gritos al final del pasillo. Una pequeña que conoce la amistad, un pequeño niño el cual hace caso a todas las historias que ella tenga por contar. Sintiéndose necesitada, cuando lo que realmente no sabía es que ella era la que NECESITABA la atención. Comienza a plagiar historias escritas en otros libros haciendo lo imposible para que este niño no se vaya de su vida, hasta que en la adolescencia cierto concurso de escritura sólo llega para arruinarlo todo.


La melodía y el ruido presentes en la historia

   Desde el principio la historia te pone cómodo frente a la pantalla, la forma tan mágica y agradable en que nuestra senpai nos es presentada es muy reconfortante. La idea de que Konoha venga escribiendo por dos años pequeños “bocadillos” para ella es muy interesante, nos muestran la unión de estos dos de una forma muy fácil pero concisa y sin rodeos. En pocos minutos hacen que un sentimiento de nostalgia nazca en ti debido a que los minutos de Tooko en el club de literatura estén contados. SÍ, SE VA A MORIRno, no es cierto. Ella al ser estudiante de tercer grado debe comenzar los estudios para el examen de admisión a la universidad, y… te sientes triste por ello. Si has pasado por esa etapa, sabrás lo difícil que puede ser el tener que aceptar que las cosas no serán como antes porque debes madurar y priorizar las situaciones que se presenten en tu vida. Al igual que era triste ver cómo amigos o compañeros de grados mayores que tú debían decir adiós.

   La problemática con Miu, sí sé que es el centro de la historia, llega a ser bastante molesta. No quiero ser prejuicioso y decir que una persona así de reventada mental no existe porque sé que los humanos somos imbéciles, pero la actitud de Miu es en serio de miedo. Creo que tal vez podrían haber replanteado la forma en que ella chantajeara a las personas que no sólo “AY, ME VOY A MATAR, MALDITO”.

Los DLC

   Les recomiendo mil veces buscar las OVAs y verlas después de haber visto la película, más que nada por esa hermosa sensación de “Aaahh… por eso es que pasa esto…”.

   La primera nos habla un poco sobre el pasado de Tooko y el cómo se relaciona con Konoha desde antes de siquiera conocerse en persona. Además nos muestra un poco sobre el origen de su amor por la literatura y se nos dan más detalles acerca de su familia.

   La segunda nos ayuda a comprender el por qué Miu está tan maldita loca y la historia del concurso de escritura, el factor detonante para los sucesos futuros en la vida de Konoha.

   La tercera nos habla sobre los sentimientos de amor de una compañera de clases hacia Inoue, y el cómo intenta acercarse a él.

   Por último tenemos un mini capítulo sobre la historia del buzón romántico propiedad del Club de Literatura. 

Mira, estamos aquí por la historia

   Production I.G fueron los encargados de adaptar el material de origen (novelas ligeras). Sinceramente… la animación no es nada destacable, incluso llegando a ser algo “baja” para tratarse de un filme de no tan larga duración. Incluso el diseño de los personajes puede que no sea del agrado de muchos, aunque es justificable debido a que respetaron los diseños originales de las novelas. No cuenta con momentos memorables e incluso algunas partes las cuales intentaron ser emotivas fueron arruinadas con brillitos y airecito innecesario (recuerden que estamos hablando respecto a animación). En la banda sonora nos encontramos melodías agradables y que, si son de tu gusto, lograrán destacar de entre las escenas haciendo que quieras repetirlas una y otra vez.

Palabras finales

   Hablarles más sobre la historia sería quemarles algo que no quiero, algo que me gustaría descubran por su cuenta y que la intriga les nazca en el momento de ver las obras.

   La Chica Literaria es un  mensaje sobre quererte a ti mismo y no tener que depender de otras personas, de alguien en específico, eso no es sano para ti ni para la otra persona. A veces la gente sólo crea un compromiso falso con alguien más, no por amor, sino por la necesidad de tener a alguien a lado cuyo trabajo sea el adular e incrementar tu ego. Y al final de todo, todos necesitamos atención, es algo humano el querer reconocimiento, lamentablemente esto se crea desde la infancia con el trato que los padres le brinden a sus hijos. Y digo “lamentablemente” por la falta de compromiso y la indiferencia que tienen algunos progenitores hacia sus pequeños, muchas veces creando gente de mal. Supongo que por eso las personas buscan refugiarse en su soledad o con grupos de personas que puedan entenderlos, que hablen su misma jerga. Supongo que por eso están ustedes leyendo esto que yo escribo, porque todos hablamos el mismo idioma y entendemos de cierta forma nuestro sentir hacia esta forma de expresión que es la animación.

-Fin-

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