Escrita por: Unknown





Hay momentos en la vida en la que nos detenemos un momento, observamos a nuestro alrededor y nos preguntamos…

¿Dónde mierda estoy?

¿Cómo diablos llegué aquí?





O la más recurrente desde que veo anime…



¿Qué carajos estoy viendo?


Hace un par de días, mientras meditaba en la profundidad del Togaísmo y luego de abrir un capitulo aleatorio de la primera serie que pillé en internet, me ví enfrentado a esta última pregunta al encontrarme frente al monitor de mi laptop viendo como una chica ataviada en un traje rosa chillón, acribillaba a varios tipos con una ametralladora semi automática de un color rosa tanto o más chillón que su traje. 

sorry not sorry, bout description midget.
Ante lo surreal de la escena y (quien lo diría) lo divertido de la premisa, procedí a continuar con el siguiente episodio cuando algo sorprendente ocurrió. Durante el opening, segmento que normalmente me salto, apareció la palabra “SAO” en el título de la serie. Incrédulo de lo que estaba apreciando, volví a ver el opening, verifiqué la URL del capítulo y el nombre de la serie solo para caer en cuenta que efectivamente pertenecía a la franquicia de Sword Art Online. Algo que me dejó bastante confuso ya que normalmente las palabras “SAO” y “divertido” no suelen estar en la misma oración.

Cuesta creerlo, pero es parte de SAO.
Antes de continuar, quizás sea pertinente recordar qué diablos es SAO y qué carajos tiene que ver con la serie que nos ocupa. Para comenzar, cabe destacar que la franquicia proviene de una serie de novelas ligeras de ciencia edgy ficción escritas por Kawahara Reiki y que se vieron rápidamente popularizadas en el año 2012 con la salida de la primera serie animada basada en estas. 

SAO nos transporta en general a mundos virtuales de juegos gracias a que en la línea temporal que nos relata, existe una nueva tecnología de inmersión completa de realidad virtual usada en videojuegos de multijugador masivo (o MMO como se conoce comúnmente por sus siglas en inglés). Específicamente, es la tercera entrega de la franquicia (segunda entrega en el anime), Phantom Bullet, la que sirve de base para esta nueva entrega, ya que usa el VRFPS (virtual reality First Person Shooter) MMO Gun Gale Online (GGO) como escenario principal de la historia.

GGO es una novela spin off escrita por Shigusawa Keiichi, quien destaca previamente como autor de las novelas de Kino no Tabi o la serie de Allison & Lillia y que gracias a la popularidad de la misma, logra una adaptación animada que salió al aire la temporada pasada.


La serie animada está escrita por Kuroda Yosuke (no, its not a fucking JoJo reference.) y dirigida por Sakoi Masayuki bajo el alero del estudio 3Hz, un estudio con poca trayectoria pero que supo crear un producto bastante decente en solo 12 capítulos.

El personaje principal de la historia es Kohiruimaki Karen, quien sería la típica chica tímida japonesa de no ser por su prominente estatura lo cual hace que destaque allí donde vaya, algo que la tiene bastante acomplejada y es algo que la serie se encargará de recordárnoslo incesantemente a lo largo de los primeros capítulos.


Debido a lo agotador de tener que lidiar con ser el centro de atención solo por ser más alta que el promedio, Karen decide sumergirse en el mundo de los VRMMORPG como forma de escapar un poco de la realidad. Tras probar y descartar una serie de juegos debido a que los avatares son todos más altos que el promedio, ya que al parecer los juegos toman información biométrica del usuario y genera combinaciones aleatorias que no permiten personalizar la imagen al usuario, Karen intenta una vez más con otro juego pero esta vez siendo un VRMMOFPS… GGO, en donde por fin encuentra un avatar pequeño. Es en este juego en donde Karen, quien ahora va bajo el nombre de LLEN, comienza a desarrollarse como personaje ya que (quizás) al desaparecer la razón de su complejo, comienza a socializar (principalmente) con otro personaje quien se convertiría más adelante en lo que podríamos llamar su amiga y antagonista tras una serie de sucesos que decantarían en el arco final de la serie. Además de un elenco de personajes secundarios, pero muy carismáticos, como lo son un excéntrico experto en armas llamado “M” y un grupo de chicas de primaria/preparatoria con avatares bastante “llamativos” que la acompañaran a lo largo de su aventura en GGO. 


Pasando un poco más al plano técnico, GGO no cuenta con una animación de excelente calidad pero sí es suficiente para asegurar un buen producto. El uso de CGI en la serie es extenso pero no destaca demasiado por sobre la animación tradicional lo cual no genera contrastes molestos como los que pueden ser observados en otras series que usan esta tecnología, lo que finalmente decanta en que las escenas donde son utilizados, principalmente escenas de acción e intercambio de disparos, sean realmente de buena calidad y bastante disfrutables. Cabe destacar que la coreografía de batalla es bastante buena y el hecho de que por ser un “juego” le resta cierto realismo a las escenas más cruentas, el director de la serie se tomó bastante permisos y libertades a la hora de mostrar violencia gráfica, algo que le dio a las escenas de batalla algo de naturalidad ya que a fin de cuentas el escenario es un maldito FPS.


La banda sonora de la serie no es su punto fuerte y salvo algunas insert song y uno que otro tema de fondo, en su mayoría pasa sin pena ni gloria debido a lo genérico de los temas usados para ambientar la serie.

Uno de los apartados en los que si destaca fuertemente GGO es quizás el guion. A diferencia de lo observado en la saga principal, GGO es algo así como un vendaval que vino a refrescar un poco a la franquicia. Digo vendaval, ya que la mayoría de los sucesos suceden muy rápidamente y es que con solo 12 capítulos tampoco es que alcanzase el tiempo para explayarse en descripciones de personajes muy detalladas o un desarrollo de mundo extenso. Al contrario, para bien o para mal de los espectadores, se cuelga magistralmente de las descripciones ya hechas en Phantom bullet para centrar el desarrollo argumental de la serie alrededor de solo 3 o 4 personajes, sin organizaciones secretas involucradas, sin tener el destino del mundo, la vida de alguien pendiendo de un hilo o siquiera, alguna amenaza desde el mundo real que pueda alterar el orden del juego. Lo anterior es quizás el valor agregado de esta serie ya que ver a un grupo de personajes solo preocupados de competir y divertirse hace bastante más amena una serie como esta.


Lamentablemente, lo anterior solo dura durante la primera mitad de la serie ya que en el segundo arco de la misma se introducen los mismos elementos que nadie echaba de menos en pos de darle más “dramatismo” a los últimos capítulos pero que termina consiguiendo más un antagonista edgy muy caricaturesco, con motivaciones bastante infantiles y que le restan bastante puntos a lo que venía siendo la serie hasta ese momento.



Otro aspecto importante es el uso de gags o situaciones “extrañas” que actúan, más que como stress relievers, como un freno de mano que le permite a la serie derrapar en la pista establecida por el guion, por ejemplo, para dar una vibra diferente a los power ups sacados del culo. Y es que el escritor de la serie tiene experiencia en este ámbito… es cosa de revisar el currículo de las series en las que ha trabajado.



Gun Gale Online no es un “must watch” y personalmente considero que no está ni cerca del nivel de calidad de las mejores series que nos dejaron la temporada pasada pero es por lejos una de las mejores entregas hasta la fecha de la franquicia (aun no veo la película, que ha recibido buena crítica). Quizás el que lleve “SAO” en el nombre pueda dejarlos reticentes a verla, pero aun así vale la pena darle una oportunidad ya que solo son 12 capítulos que resultan bastante divertidos gracias al sello que le da Kuroda y quien sabe, quizás descubras que es una buena opción para rellenar esos días que no tienes muchas series o para adornar tu PTW list en MAL.












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