Escrita por: Omen_7



• Géneros: Acción, mecha, romance, Sci-fi.
• Estudio: Sunrise.
• Director: Shimoda Masami.
• Fuente: Original.

Zegapain en MyAnimeList.

Sin vueltas, me encanta Zegapain.

Es raro encontrar una serie que logre no solo tener un guion meticulosamente elaborado, con complejidad de trama y profundidad temática, pero que a su vez tenga un atractivo emocional tan honesto e intrínseco. Zegapain (o la matrix con mechas) es una serie mecha de acción (más ciencia ficción que acción con robots gigantes en si) hecha por Sunrise, allá por 2006, dos días después de que arrancó Gintama, antes de que el estudio se pusiera a exprimir más a Gundam, copias de Gundam e idols. La serie, pese a su ambientación militarista, se presenta estética y narrativamente con un tono reflexivo, no viene a impresionarte con historias épicas de guerra, héroes cargando contra el enemigo por la gloria, ni romantiza sacrificios enormes de gente por honor en un acto inconsecuente. 


No, Zegapain se caracteriza por ser sobria inclusive en este aspecto, es introspectiva, calmada, no apabulla a la audiencia con un gran espectáculo a lo Michael Bay, ni sobrecarga la ejecución de sus clímax dramáticos. Su encanto viene de la forma realista y natural en la que presenta sus giros argumentales, revelaciones y mencionados momentos emocionales. Cada momento forma parte de un todo, en una pieza que en definitiva busca celebrar lo irremplazable y valioso de la vida humana, con una construcción del mundo de muy alto nivel.


En su primer acto, la serie nos introduce a Sogoru Kyo, un estudiante de secundaria en Maihama que busca revivir el club de natación filmando un video promocional con la ayuda de su amiga, la cineasta aficionada Kaminagi Ryoko. Para ello intentarán reclutar a la misteriosa Misaki Shizuno, quien accede a cambio de que Kyo pelee pilotando un mecha bajo el mando de la organización de resistencia Celebrum para destruir las Deuteria Zones que despliegan los Gardsorm en la tierra… ok. Esta premisa que parece tan chocante es en realidad presentada de una forma fluida, ya que todo el escenario es disfrazado para nuestro protagonista quien ante lo increíble y absurdo de la situación, termina aceptándola sin conocer lo que está en juego. A pesar de esto, la audiencia se percata fácilmente de que no todo es lo que parece, y también hay algo acerca de Kyo que no parece normal.

Zegapain Altair (derecha) en batalla.

En términos de desarrollo argumental, Zegapain comienza con un ritmo lento. No revela todas sus cartas desde el principio, y utiliza esto para generar intriga a medida encontramos diferentes cosas que no parecen no tener sentido dentro del mundo en el que nuestros personajes se encuentran. Estas alarmas dentro de nuestra cabeza son activadas por pistas visuales, y son suficientes para resolver el misterio por nuestra cuenta antes de que la revelación por si misma ocurra. Una vez que ya conocemos las bases de este mundo, a la vez nos preguntamos… ¿cómo es que el mundo terminó de esta forma?, ¿cómo responde el mismo ante ciertas circunstancias?, ¿qué es lo que está en juego precisamente? Sin embargo, la serie elegantemente contesta estas preguntas a medida explora su mundo con un destacable nivel de detalle, sin nunca traicionar su propia lógica. Es un gran mérito que una serie tenga tanta confianza en su guion, y que a la vez se lo inspire a quien la ve llenando huecos narrativos a la vez que al audiencia los plantea.

La primera mitad se dedica a mostrar la vida de nuestro grupo de personajes, mientras nuestro protagonista enfrenta conflictos interpersonales en los que se ve envuelto una vez llega a la tripulación de Celebrum. Esto es usado como vehículo para explorar los conflictos personales y existenciales del elenco, y es esta dedicación a desarrollar los personajes secundarios la que le da peso a lo que se pone en juego cada vez que se sale a la batalla. Pero además de esto, la serie explora como se relaciona Kyo con la gente en Maihama, e implementa de forma competente y coherente una sub-trama romántica en la que los personajes funcionan como apoyo emocional mutuo. 

La segunda mitad se dedica a ahondar dentro del conflicto con los Gardsorm y contrastar el lado de Celebrum/humanidad con este mismo. Además, el conflicto comienza a escalar, y arranca a presionar el sentido de urgencia que la serie ha estado estableciendo. Las batallas se vuelven más complejas, las estrategias más apretadas, y la carrera armamentista de parte de ambos lados llega a un punto límite. Todo esto desemboca en un desesperado plan final en el que se juega a todo o nada, presentando también una culminación de todo lo que ha meditado el elenco, y un breve epílogo para mostrar las consecuencias de lo ocurrido. 

Los Gardsorm que sobrevuelan Maihama, Abyss & Sin.



¿Pero sobre qué es lo que meditan estos personajes? Las ideas que explora Zegapain están fuertemente vinculadas a la percepción de la realidad. Explora qué es lo que consideramos real, y cuál es el límite de nuestra existencia, así como el valor de la misma. Pone en cuestión el valor de una vida inmortal, y contrasta las preguntas anteriores con la misma (ahondar en específicos sería territorio spoiler). Lo hace todo a través de la exploración de su mundo y la interacción entre los pilotos, los Gardsorm, la gente de Maihama, y entre estos grupos mencionados. Es en definitiva una celebración de la vida humana, y el hecho de lograr tan profunda exploración de sus ideas sin recurrir a extendidos monólogos filosóficos ni exposición excesiva (como lo hacen muchas películas/series de acción y ciencia ficción) la hace una serie no solo inteligente, sino entretenida que te motiva a ver el siguiente episodio por como fluye su historia. Si tuviera que hacerle una crítica, sería que a pesar de ser sobria, la ejecución de algunos clímax emocionales no logra ser impactante al estar muy telegrafiadas o pasar de ser esperables/presagiadas a predecibles, lo que te hace soltar un “si, ya sabía” en vez de un “ohhh”. Da la impresión como si se estuvieran quedando sin tiempo para soltar todas las respuestas.



Otro de los puntos débiles de la serie sería el apartado audiovisual. Bueno, no “débil”, pero en lo que es animación por lo menos es una serie promedio para estándares modernos, dado que el anime fue hecho en 2006. Más allá de unos fondos interesantes y las mencionadas pistas visuales no hay mucho que decir sobre la dirección. Las escenas de acción comienzan algo rígidas ya que el CGI usado para los mechas no es precisamente el de Fafner, pero mejora notoriamente a lo largo de la serie y alcanza a dar un buen espectáculo. En cuanto a lo sonoro Zegapain tiene una competente banda sonora que integra piezas orquestales para reforzar el ambiente militar, a las que añade piezas con percusión electrónica y piano para vender el aspecto cuasi futurista/ciencia ficción de su mundo, manteniendo la identidad reflexiva mientras se acompaña inclusive a las escenas de acción. Te recuerda que este anime es tanto acerca de los personajes como de su pelea, y reafirma la sobriedad entrañable con la que se desarrolla la serie.



Pilotos de Celebrum.

Concluyo esta reseña diciendo que sí, recomiendo a la matrix con mechas. Es una serie completa que se desarrolla con excelencia en prácticamente todo lo (importante) que se propone. No garantizo que sea un favorito instantáneo, puesto que presenta una estética narrativa que no es impactante, y deja este trabajo a sus ideas. En definitiva, Zegapain es una pequeña joya del anime mecha que busca profundidad, sin perder el carisma que tiene como historia humana.

Nota: 9/10.

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