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Escrita por: guy wholikesanime




INTRODUCCIÓN

Estoy atravesando cierta frustración con la industria del anime. Tantas series que tengo que ver y la verdad que no me interesan. Estoy con más ganas de tirarme en el sillón, con una jarra de fernet, viendo películas de Adam Sandler a tener que sufrir 24 episodios de adolescentes blandos con su angustia y comedia idiota. ¿Qué tienen contra mí los dibujitos chinos? En este contexto mi único consuelo es el poder desahogarme con una serie que odio y que me despierta una particular animosidad latente. Una serie que me fue recomendada por varios amigos míos y que me enseñó, por sobre cualquier otra cosa, que necesito conseguirme mejores amigos.

Antes de empezar a golpear lo que en un rato serán los restos de un caballo destripado, hay que ser justos con Angel Beats!, no había forma de que esta serie fuese a ser remotamente buena. Incluso antes de que se estrenara el primer episodio era claro que las cosas se iban a ir por el inodoro. P. A. Works no es el peor estudio del mundo, pero cualquier cosa decente que hayan producido, muere aplastado por series mediocres sobre nenas moe y melodrama. Además, ¿Por qué los estudios siguen contratando a Seiji Kishi? Más allá de que sabe manejar la “comedia”, el tipo no tiene la más pálida idea sobre dirección. No tiene sentido del ritmo, no entiende como darle coherencia a la historia, no sabe manejar música, no puede controlar los tonos, y falla en casi todos los aspectos. Y Jun Maeda no sabe escribir. Claro que es obvio después de Carlota, pero con Angel Beats! la gente realmente pensó que este señor sabía hacer algo más aparte de componer música, cuando de hecho pensaba que un lápiz y un termómetro rectal tenían la misma función. Así que Angel Beats! Recibió un tiro en la rodilla al salir del estudio con semejante staff encima, e inmediatamente sufrió un tiro en la otra rodilla con su premisa. 

Otonashi, el adolescente más blando y genérico que van a ver protagonizando un anime (y vaya que hay competencia en esa área) despierta en el patio de una escuela secundaria desconocida sin poder recordar nada. Después de un incidente con otro personaje, descubre que está muerto y tiene que pelear con una loli supuestamente malvada por…alguna razón…Nunca se ve eso con mucho detalle, supongo que era más importante mostrar la maravillosa animación antes que una historia que tuviese sentido. 


PRODUCCIÓN

Hablando de ello, la serie realmente se ve . La animación es enormemente fluida en casi todo momento destacando particularmente en las escenas de acción. Los efectos visuales son hermosos y están usados de una forma extraordinaria. Los destellos y chispas de colores brillantes que aparecen para dar énfasis a las peleas y a las escenas más dramáticas están usados con muchísima competencia. Es muy bueno el manejo de la iluminación y el uso del color para remarcar el sentimiento que se desea en cada momento. El anime utiliza las luces para poder destacar ciertos personajes en un plano de forma natural, y para darle fuerza a las escenas de mayor peso emocional, y aprovecha su paleta de colores para impulsar todavía más los sentimientos que pretende despertar en cada situación. A esto se suman los detallados escenarios que se complementan muy bien con la iluminación, dándole una personalidad particular a cada escena.

Así y todo, la serie tiene un serio problema estético. Tiene ese aire moe nostálgico propio de las series de Key, pero al mismo tiempo no está llevado a los extremos, lo que finalmente la deja parada en un punto medio verdaderamente genérico, cosa que es obvia en los diseños de los personajes. Todos los personajes tienen un diseño sumamente perezoso, típico de los animes de escuela secundaria, y sólo se diferencian por detalles en la ropa o en el color de pelo. Si bien dije que la paleta de colores está usada para reforzar el peso emocional de las distintas escenas, cuando el momento carece de peso emocional, la paleta se apaga y le da a la serie un aspecto todavía más genérico.

La banda sonora la compuso el mismísimo Jun Maeda, y honestamente es decepcionante. Más allá de algún que otro tema genericón para las escenas de acción o para ayudar en los momentos cómicos, todo lo demás son melodías y baladas tristes demasiado similares entre sí para tomárselas en serio. El sentimiento meloso y manipulativo está presente en toda la música de la serie, y no sólo es música aburrida, sino que también carece de impacto o personalidad, parte porque Seiji Kishi no tiene idea de yuxtaposición audiovisual.

Las actuaciones de voz son olvidables, salvo por Harumi Sakurai haciendo de Yurippe. Le salió sorprendentemente bien y supo transmitir su personalidad de tsundere manipuladora. Merecen crítica especial Kana Hanazawa en el papel de Kanade, y Hiroshi Kamiya haciendo de Otonashi. Se sintieron…blandos. Cuando Kana Hana está en un papel espero que le dé una impronta particular al mismo, como a Mayuri (S;G) o a Maria (SSY). Lo mismo con Kamiya. Natsume (NatsuYuujin), Izaya (Drrr!), y Araragi (MonoSeries) se sentían como personajes únicos simplemente a través de su actuación, pero Otonashi cae de lleno en la sopa de la mediocridad.


HISTORIA

Recapitulemos un momento. ¿Se acuerdan que dije que la serie recibió un tiro en la rodilla con la premisa? Lo decía en serio. Explorar el mundo de la vida después de la muerte es muy interesante, pero requiere particular delicadeza. Primero que nada hay que entender que el setting en este tipo de historia es potencialmente ilimitado. Una escuela secundaria es la más básica idea que podrías tomar para eso, y Angel Beats! No sólo decide tomarla sino además toma todos los clichés propios de los animes escolares. La serie carece de creatividad. Es una regurgitación de un montón de ideas que ya fueron hechas antes, y fueron llevadas a cabo MUCHÍSIMO mejor, presentadas de una forma desastrosa por la carencia de balance, ritmo y foco del propio anime.

La serie constantemente salta de tono y cambia su atención de un tema a otro, sin decidirse por nada. Es una serie de comedia que se vuelve horriblemente repetitiva, es un drama forzado increíblemente manipulador, una historia filosófica sin inteligencia ni sutileza, una serie de acción adrenalínica, una trama de misterio, de crecimiento personal, de desarrollo de personaje. Es una repulsiva abominación que se hizo combinando un montón de géneros sin poner el foco en ninguno en particular, y todo espantosamente comprimido y apresurado en 12 de los peores episodios que vas a ver en tu vida. La falta de foco y ritmo es lo que decididamente mata a la serie, y a partir de lo cual se desprenden todos sus otros problemas.

La construcción del mundo es malísima, no sólo porque la exposición deja mucho que desear, sino porque también está llena de agujeros narrativos sin resolver, y un montón de los elementos que lo componen no tienen explicación. El setting constantemente se contradice a sí mismo, y sus propios elementos crean espantosas conveniencias y deus ex machina dentro de la historia.

La comedia tiene sus momentos, pero en general es cansinamente repetitiva. La primera vez que vi la trampa del tronco o la silla cohete fue gracioso, pero después de la tercera vez empieza a sacarme de quicio. El drama está horriblemente forzado, sin sutileza ni construcción previa. Todos los personajes son presentados en un solo episodio, con un trasfondo increíblemente manipulador, y son dejados de lado tras un falso desarrollo dramático intercalado con chistes. Un verdadero ejemplo de cómo hacer el drama con el único objetivo de sacarle lágrimas al espectador. La acción es increíblemente idiota porque no tiene sentido contra quién están peleando. No tiene sentido pelear contra Kanade porque Kanade nunca los amenaza, y no tiene sentido pelear contra los monstruos porque salieron de la nada. La acción ridícula funciona en los animes de Imaishi porque va con el tono de la serie, pero Angel Beats! Se toma a si misma tan en serio que su acción pasa de ser ridícula a ser extremadamente idiota.

Y para cerrar las cosas tiene un final enfermizo que me despierta un instinto asesino, y al mismo tiempo un impulso incontrolable de estallar en carcajadas. El final de Angel Beats! Es el peor que vi hasta ahora en el anime, porque abre un agujero argumental enorme y retardadamente obvio, sin darse cuenta de ello, pretendiendo que me tome en serio lo que se muestra en pantalla.


PERSONAJES

Tal vez la historia sea mala, pero todavía puede ser salvada por un buen cast de personajes. ERROR. Los personajes de la serie son igual de patéticos que la historia. Todos son arquetipos unidimensionales con trasfondos manipulativos sin ningún tipo de desarrollo ni carisma.

Otonashi es un adolescente blando sin personalidad que existe únicamente como personaje de auto-inserción, un vehículo argumental para mover la trama hacia adelante, y por supuesto que falla miserablemente porque mover una trama tan convulsionada, apresurada y sin sentido como la de esta serie con un personaje tan estúpidamente básico es como tratar de detener el narcotráfico con una pipa para crack.

Kanade es un caso todavía peor, No solamente es un vehículo argumental unidimensional, sino que falla como vehículo argumental, por generar agujeros cada vez más grande en una historia de por sí muy fallada, y falla como personaje unidimensional porque constantemente se contradice en su propia personalidad. En un momento es una chica muñeca, después es extrovertida y chistosa, después es malvada, después se sonroja como adolescente estúpida. Eso no es multi-dimensionalidad, es un claro caso de personalidad indefinida. Carece de trasfondo y su desarrollo es más hilarante que toda la comedia de la serie.

Yurippe es el único de los personajes principales que está bien escrito, parte porque es un clon exacto de Haruhi Suzumiya, y si quieren pueden citarme en esto, Haruhi es un personaje jodidamente bueno. De todo el cast es el más sólido y mejor balanceado. Si tiene sus momentos en que se contradice y actúa de forma estúpida para los parámetros de su personalidad, pero al lado de los otros dos protagonistas y del resto de la serie, es uno de los pocos elementos que puedo rescatar.

Salvo por Masami y Hideki, que también fueron manejados de forma aceptable y son medianamente rescatables dentro de la serie, el resto de los personajes secundarios eran aburridos, estúpidos, unidimensionales y sin trasfondo o desarrollo. Y la mayoría simplemente desaparecía en el transcurso de la serie de forma dramática pero sin ningún tipo de construcción previa que nos llevara a sentir cierto sentimiento de aprecio por ellos o la más mínima conmoción por sus muertes.

No tengo mucho para decir sobre los personajes, porque no hay mucho para decir. Carecen de personalidad, desarrollo, carisma, no tienen absolutamente nada de especial en ellos, y eso es lo que los hace tan malos. Me enfurecen porque no tienen nada. Son hojas en blanco, un enorme grupo de vehículos argumentales pobremente definidos que pueden empujar la historia hacia adelante sin razón ni motivación, y un absurdo despropósito en una serie que tenía tan pocos episodios para llevarse adelante.



CONCLUSIÓN

Angel Beats es una serie tremendamente mala, de un director patético, y de un estudio mediocre. Una historia que trato de combinar buenas ideas de otras series, pero sin entender qué cosas hicieron a esas series buenas. Una enorme atención a la presentación audiovisual sin la más mínima importancia al guión. Apresurada, sin foco, con un ritmo patético, un setting mal armado, un cast de personajes horribles, sin sutileza, ni creatividad, ni un ápice de entretenimiento, comedia repetitiva, drama forzado, acción estúpida, sin otra ambición más que la de alcanzar el éxito comercial mezclando de forma vomitiva un montón de elementos populares, un final horrible, una verdadera vergüenza en el anime como medio, forma de arte e industria. Angel Beats es un anime malo, patético, insultantemente estúpido, y merece ser tragado, digerido y excretado por una gallina con gripe aviar.

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